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Podemos, jaque al sistema pol√≠tico espa√Īol

Joan del Alcàzar - Janeiro 2015
 


El d√≠a 26 de diciembre se celebr√≥ el √ļltimo Consejo de Ministros del a√Īo 2014. Mariano Rajoy compareci√≥ ante los medios de comunicaci√≥n tras su finalizaci√≥n. Su discurso fue el esperado: un optimismo impermeable a la realidad de la calle, un abuso de la estad√≠stica cocinada en materia econ√≥mica y las evasivas habituales ante las preguntas m√°s comprometidas de los periodistas. Unas horas antes, el 24 por la noche, el rey Felipe VI hab√≠a aparecido en la televisi√≥n p√ļblica para dirigirse a los espa√Īoles, como es tradicional en Nochebuena. Tres ejes tuvo su intervenci√≥n: la crisis, la corrupci√≥n y la situaci√≥n catalana. Como se sabe, el rey habla con el visto bueno del Ejecutivo, ya que reina pero no gobierna. Por lo tanto, su discurso fue parecido al posterior de Rajoy, quiz√° con algo m√°s de afecto; un sentimiento que el presidente es incapaz de transmitir.¬†

Tras la aparici√≥n de Rajoy en la rueda de prensa, el mismo d√≠a 26, Pedro S√°nchez, secretario general del Partido Socialista, compareci√≥ igualmente: toc√≥ los mismos tres bloques que el Rey y el Presidente, reproch√≥ con energ√≠a el infundado optimismo de √©ste, le exigi√≥ que no hablara de la recuperaci√≥n econ√≥mica en vano y asegur√≥ que, en ning√ļn caso, habr√° en Espa√Īa un gobierno de coalici√≥n PP-PSOE tras las pr√≥ximas elecciones. Una idea recurrente en el mundillo pol√≠tico durante los √ļltimos meses que, por su parte, Rajoy hab√≠a vuelto a dejar caer en su intervenci√≥n ante la prensa. Para Catalu√Īa propuso una reforma constitucional en clave federalista.

El d√≠a 27, en la p√°gina oficial en Facebook del nov√≠simo partido pol√≠tico Podemos se pod√≠a leer lo siguiente: "El bipartidismo se hunde y ning√ļn pacto entre los partidos de la casta podr√° sacarlo a flote de nuevo. Inestabilidad es aplicar pol√≠ticas de austeridad que empobrecen a la mayor√≠a de la poblaci√≥n, mientras que una minor√≠a se enriquece a costa de todos. Las viejas recetas pol√≠ticas ya no funcionan, por primera vez en d√©cadas se abre la oportunidad de recuperar el pa√≠s por y para la gente".

Contrariamente a lo que sucede con lo dicho por Rajoy o por S√°nchez, que exponen argumentos de los que es f√°cil desconfiar, lo escrito en el muro de Podemos lo podr√≠an firmar millones de espa√Īoles. Resulta que en este momento pol√≠tico el problema de los dos grandes partidos [la Casta] es la credibilidad. Solo los militantes partidarios fuertemente adscritos por intereses diversos y los votantes que tienen una fe ideol√≥gica a prueba de bomba son capaces de concederles la confianza que han perdido a raudales, a chorros, especialmente desde que comenzaron a sentirse los primeros efectos de la crisis, hace ya siete a√Īos. El PSOE primero la neg√≥, luego la acept√≥ a rega√Īadientes y finalmente pact√≥ con el PP la reforma constitucional expr√©s y las primeras medidas duras que le exigieron desde Berl√≠n y Bruselas. No sabemos si la historia absolver√° a Rodr√≠guez Zapatero, pero es improbable.¬†

Hoy por hoy, el recuerdo de lo ocurrido en mayo de 2010 es imborrable. Se trata de una fecha fat√≠dica para el socialismo espa√Īol. El Ejecutivo de Zapatero anunci√≥ recortes para funcionarios, pensionistas y muchos otros. El pol√≠tico socialista olvid√≥ su programa y rompi√≥ su compromiso con los ciudadanos, pero no se plante√≥ dimitir. Quiz√° si lo hubiera hecho las cosas hubieran sido muy distintas, pero no lo hizo. Sigui√≥ bailando al son que le marcaban desde la Troika [Comisi√≥n Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional], aparentemente insensible ante los estragos de las medidas de ajuste. La reforma expr√©s de la Constituci√≥n [del art√≠culo 135, sobre estabilidad presupuestaria], sacrosanto documento convertido en algo as√≠ como las Tablas de Mois√©s para ambos partidos [al menos entonces, que el PSOE de hoy est√° en otra l√≥gica], el que su modificaci√≥n se pactara por tel√©fono en conversaci√≥n entre Zapatero y Rajoy, fue el tiro de gracia al bipartidismo en Espa√Īa.¬†

Actualmente, la corrupci√≥n se ha hecho insoportable para una ciudadan√≠a golpeada por la crisis, con los fort√≠simos recortes en el gasto p√ļblico y con el desempleo en cifras imposibles de aceptar, con miles j√≥venes bien formados huyendo hac√≠a la emigraci√≥n a cualquier lugar del mundo en el que encuentren trabajo. Esa corrupci√≥n hay que ponerla en contacto con la dureza de la crisis, la que Rajoy dice que ya ha pasado. Contrariamente a lo que afirm√≥ en la rueda de prensa, ha aumentado la pobreza, han bajado los ingresos familiares, hay menos poblaci√≥n activa y menos poblaci√≥n ocupada, el empleo que se crea es precario y mal pagado y, adem√°s, la tasa de protecci√≥n social ha bajado.¬†

Podr√≠a decirse que el escenario espa√Īol est√° m√°s que maduro para la aparici√≥n de una propuesta pol√≠tica t√≠picamente neopopulista, entendida √©sta como una respuesta a la crisis que deja por cubrir importantes demandas sociales. La pol√≠tica tradicional y la institucionalidad realmente existente se muestran incapaces de resolver los problemas de la mayor√≠a de los ciudadanos, y el terreno de juego pol√≠tico pierde calidad democr√°tica y gana informalidad cada vez m√°s. Se trata de un escenario que podr√≠a favorecer, tambi√©n, opciones de la ultraderecha xen√≥foba, como ha ocurrido en diversos pa√≠ses europeos.¬†

No son pocas las voces que acusan a Podemos de ser, precisamente, una propuesta populista [1]. Los v√≠nculos pol√≠ticos y profesionales que algunos de sus l√≠deres han mantenido desde hace a√Īos con la Venezuela de Hugo Ch√°vez y su expl√≠cito reconocimiento a la labor pol√≠tica de √©ste, abonan esa tesis. No obstante, el nuevo partido tiene solo meses de vida y no se le puede juzgar adecuadamente todav√≠a. Desde el an√°lisis acad√©mico lo que sabemos de la organizaci√≥n que lidera Pablo Iglesias encaja bastante bien con los perfiles reconocibles de lo que se conoce como una organizaci√≥n populista: un liderazgo carism√°tico claro, una formaci√≥n policlasista y heterog√©nea, un confesado inter√©s por la movilizaci√≥n en las calles, una ideolog√≠a ecl√©ctica, que exalta a los sectores medios y bajos [generalmente los de Podemos no hablan del Pueblo, sino de la Gente, ant√≠tesis de la Casta] y que es expl√≠citamente antielitista y/o antiestablishment, y, finalmente, un proyecto econ√≥mico redistributivo en beneficio de los sectores m√°s desfavorecidos [que se sustancia en la propuesta de una Renta B√°sica].

Se puede discutir si Podemos es o no es así. Pero lo cierto es que eso, ese debate, a la inmensa mayoría de los ciudadanos en esta fase en la que vivimos les importa entre cero y nada. Si sus líderes son más o menos amigos del Bolivarianismo o si recibieron en su día dinero de Hugo Chávez a cambio de asesoría política, no le importa a [casi] nadie. Es más: cuanto más les atacan por ese lado los que tienen poca o nula credibilidad [los políticos de la Casta y los medios afines], cuanto más los denigran y los acusan de ser esto y lo otro, más sube Podemos en las encuestas [2]. 

Lo que buena parte de los ciudadanos perciben es que estamos en un escenario de final de ciclo. Adem√°s, esa misma ciudadan√≠a observa con claridad otra cosa que a muchos les resulta regocijante, estimulante y muy de agradecer a los muchachos de Podemos: han sembrado el p√°nico entre los partidos y los pol√≠ticos tradicionales y la incertidumbre entre los grandes empresarios y los banqueros. Aqu√©l que era el pl√°cido estanque pol√≠tico espa√Īol, tranquilo como un cementerio, registra en estos momentos olas de m√°s de veinte metros y el viento sopla huracanado.¬†

Los partidos minoritarios de la izquierda, estatales o regionales y, particularmente, los independentistas vascos y catalanes, por su parte, se llevan las manos a la cabeza. En el Pa√≠s Vasco, por ejemplo, el Euskobar√≥metro acaba de situar a Podemos como la segunda fuerza, a escasa distancia del tradicional Partido Nacionalista y por delante de los independentistas de Bildu. Y eso con el PSE-PSOE hundido y con el PP todav√≠a m√°s. En Catalu√Īa, tras el desembarco reciente de Pablo Iglesias, las encuestas sit√ļan a Podem [la filial aut√≥ctona] con una expectativa de voto que le disputa la primac√≠a a la mism√≠sima Converg√®ncia i Uni√≥ [los nacionalistas tradicionalmente moderados, hoy pasados al independentismo], por delante de Esquerra Republicana de Catalunya, los soberanistas tradicionales que sencillamente no saben qu√© est√° pasando. Los socialistas catalanes y el PP regional aparecen igualmente hundidos. La palabra terremoto se queda corta para describir lo que estos resultados podr√≠an significar en caso de manterializarse.

Si los partidos vascos, especialmente los abertzales, se han apresurado a negar la validez de este Euskobar√≥metro [n√≥tese el singular], los catalanistas soberanistas han tildado a Pablo Iglesias de Caballo de Troya del Estado y de lerrouxista. Un insulto pol√≠tico contundente, en alusi√≥n a un pol√≠tico republicano [Alejando Lerroux] del primer tercio del siglo pasado, que combinaba radicalismo verbal, buena oratoria, demagogia a raudales, corrupci√≥n y espa√Īolismo inequ√≠voco.

¬ŅQu√© est√° pasando pues, tras la aparici√≥n de Podemos? Apuntaremos dos hip√≥tesis que quieren ser explicativas y que habr√° que validar m√°s adelante, fundamentalmente cuando el discurso de Podemos haya de plasmarse en programas electorales [las elecciones municipales y auton√≥micas ser√°n en mayo de 2015], cuando haya que poner nombre y cara a los candidatos, y cuando los ciudadanos decidan qu√© papeleta meten finalmente en la urna.¬†

Primera hip√≥tesis. Es tal el repudio, el hast√≠o y la rabia acumulada contra los partidos mayoritarios [a los que desde Podemos despectiva e injustamente, por la generalizaci√≥n, denominan la Casta], que son legi√≥n aquellos que quieren darle un buen pu√Īetazo al sistema que representan, esclerotizado, insensible e incapaz, adem√°s de corrupto. La bondad c√≠vica de Podemos, hoy por hoy, es que ha puesto al sistema existente patas arriba; le ha dado una patada al tablero y nada volver√° a ser como antes de su irrupci√≥n en el escenario. Hoy por hoy, Podemos es muchas cosas. Nos atrever√≠amos a decir que es para cada posible votante lo que cada uno de ellos quisiera que fuera. Se le puede ver como un partido regenerador, limpiador, vengador justiciero, renovador de la √©lite pol√≠tica o agente de un cambio en profundidad de las reglas del juego, una especie de partera de una nueva √©poca. Podemos es para mucha gente la ilusi√≥n pol√≠tica de que la realidad actual es reversible. Podemos ha hecho creer a muchos que es posible gobernar de otra forma, sin olvidarse de la gente y contando con ella, sin despreciarla, sin sentir lo que esa gente siente y, especialmente, lo que esa gente sufre. Y que adem√°s, esa nueva forma de gobernar se puede hacer sin robar, sin corromper a los representantes pol√≠ticos. En el futuro esta hip√≥tesis se validar√° o no, pero esos encuestados que apuestan por Podemos parecen creerlo.¬†

Segunda hip√≥tesis. Digan lo que digan los nacionalistas perif√©ricos, y sin quitarle ni un gramo a la carga de nacionalismo banal [el cotidiano, a la forma de Michel Billig] espa√Īolista que Podemos contiene, quiz√° no han entendido que una parte no menor de sus actuales apoyos no lo son tanto en su sentido estrictamente independentista, sino que son expresi√≥n del repudio a la nefasta pol√≠tica impuesta desde Madrid. Podemos, por boca de su l√≠der, dec√≠a hace unos d√≠as en Barcelona, en un mitin en el que hab√≠a tanta gente fuera como dentro de la gran instalaci√≥n que lo cobijaba, que √©l no quiere que Catalu√Īa se vaya de Espa√Īa, que entiende que Catalu√Īa y los catalanes han sido ofendidos y maltratados por los gobiernos de la Casta, que el sistema del 78 [en alusi√≥n a la Constituci√≥n] est√° obsoleto, y - adem√°s, important√≠simo - que s√≠, que la gente tiene derecho a decidir si Catalu√Īa debe ser o no un Estado independiente, pero que tambi√©n tiene que decidir qu√© tipo de pol√≠tica social exige, qu√© papel ha de jugar el Estado en su vida. Creer que todo el apoyo a las impresionantes movilizaciones impulsadas por los soberanistas era independentismo neto parece haber sido un importante error de c√°lculo. Los partidarios de un divorcio - que ser√≠a muy traum√°tico para todos - puede que sean bastantes menos que los partidarios de compatibilizar los derechos y singularidades indiscutibles de la naci√≥n catalana dentro de un Estado plurinacional. Quiz√° una reforma constitucional que establezca un marco federal efectivo fuera la alternativa que llegara a contar con m√°s apoyos en Catalu√Īa y, tambi√©n, en el Pa√≠s Vasco.

El futuro pol√≠tico de Espa√Īa en general y el de la nueva formaci√≥n pol√≠tica en particular, claro, est√° por escribir. Lo que s√≠ se puede afirmar es que los pr√≥ximos meses van a ser intensos. Muy intensos. Una √©poca ha finalizado y otra est√° iniciando su andadura.

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Joan del Alc√†zar √© catedr√°tico do Departamento de Hist√≥ria Contempor√Ęnea da Universidade de Val√™ncia (Espanha).¬†

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[1] Sobre este tema, véase nuestro texto: http://elcronistaperiferico.blogspot.com.es/2014/10/pueblos-y-populismos.html

[2] Sobre este asunto, véase nuestro texto: http://elcronistaperiferico.blogspot.com.es/2014/11/podemos-y-los-efectos-de-la-revolucion.html

 



Fonte: Especial para Gramsci e o Brasil.

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